POR QUÉ?
Mi enfoque!
En el recorrido de estos años, he observado tanto en otros como en mi propia manera de entrenar que, en muchas ocasiones, el aprendizaje de los gestos técnicos se realiza de manera desmenuzada y aislada del contexto del juego (solo pensando en coreografías que manifiesten gestos técnicos). Esto puede conducir a que los porteros/as, pese a su dominio de ciertos aspectos técnicos, no desarrollen la independencia y autonomía requeridas para solucionar problemas en situaciones reales de competencia.
COMO PIEDRA ANGULAR:
Para mi metodología, elijo el enfoque Dinámico Ecológico en cuanto al marco teórico, ya que permite ver las cosas de forma holística. No solo está interesada en el funcionamiento del cerebro o en cómo se mueven las diferentes partes del cuerpo en un portero/a, como cuando se habla de una “técnica ideal”, sino que está interesada en la forma en la que el/la portero/a interactúa con el entorno. Nos proporciona una fundamentación teórica que nos permite entender que no podemos considerarlo excluyendo todo lo que le rodea. Esto incide en la metodología de entrenamiento, dado que durante la sesión debemos intentar replicar lo que experimentamos y percibimos en el partido. Sin embargo, se entiende que nunca podremos alcanzar los estímulos que proporciona el juego mismo. Por lo tanto, considero primordial el vínculo entre el entorno, el jugador y las restricciones que puede ofrecer la tarea.
Se han desarrollado enfoques pedagógicos como la pedagogía NO LINEAL o el enfoque basado en la interacción de las restricciones, utilizando esta perspectiva ecológica. Son medios que permiten que este pensamiento ecológico se materialice en el entrenamiento.
Uno de los principios predominantes es que la INFORMACIÓN REGULA LA ACCIÓN. Otro principio interesante es que el contexto es todo (el contexto es lo primero). Por lo tanto, no se trata solo de reproducir un movimiento, una y otra vez, sin tener contexto.
Encontrarán sus propias soluciones en función de la información que perciben; en ese recorrido, el entrenador debe elaborar contexto en base a restricciones, jugar con los espacios de juego, el número de jugadores, superioridades ofensivas o defensivas. Utilizando estas restricciones de tarea, podemos permitir que los porteros puedan encontrar soluciones variadas sin decirles de antemano cómo son tales soluciones.
Lo que me llevó a poder desarrollarme en este marco teórico es que tradicionalmente el entrenador tiene una visión muy idealizada de los aspectos técnicos.
Entiendo que cada portero/a es diferente y el juego está en constante evolución. Él mismo debe encontrar constantemente diferentes soluciones y adaptar lo que hace. El enfoque ecológico también hace hincapié en esta idea de la VARIABILIDAD DEL MOVIMIENTO, en lugar de esperar que nuestros porteros/as ejecuten un movimiento ideal, sistemáticamente, bajo pena de no ser FUNCIONAL.
También entiendo que la variabilidad es algo muy positivo porque muestra que el mismo portero/a puede adaptarse a una situación realizando los diferentes movimientos de diferentes maneras. Esta adaptabilidad muestra que él (portero/a) es un experto, porque tiene en cuenta la información que proviene del contexto de rendimiento: La situación del juego, tal vez el estado del campo, las condiciones climáticas, los aficionados que puedan tener cierta influencia, para adaptar su comportamiento y movimientos a un entorno dinámico.
Un elemento que me parece importante es la idea de Repetición sin Repetición, desarrollada por Nikolai Bernstein. En lugar de pedir a los porter@s que ejecuten repetidamente un gesto técnico ideal, se prefiere que resuelvan un problema repetidamente. Deben encontrar sus propias soluciones, adaptarse constantemente y adaptar lo que hacen en función de lo que está sucediendo.
Con todo esto quiero decir que, desde nuestro ROL, tenemos una gran responsabilidad por el desarrollo de las habilidades de los (porteros/as) y con esto me refiero al acoplamiento percepción-acción.
Cuando hablamos de técnica, se trata más bien de movimiento. Una habilidad, por otro lado, significa que soy capaz de percibir información en el contexto del juego y sé qué tipo de pase realizar, cuándo realizarlo (timing) y que luego soy físicamente capaz de realizarlo, por ejemplo.
Supongamos que percibo un espacio en la línea defensiva contraria; lo percibo como una oportunidad de pase, pero también tengo que entender si debe ser un pase en profundidad o un balón aéreo. ¿Con qué fuerza debo pasar el balón? ¿Hasta dónde debe llegar en el espacio? Por lo tanto, va más allá de ser capaz de realizar una técnica; se trata de percibir información relevante y valiosa en un contexto determinado y luego asociarla con una acción eficaz y funcional para lograr el objetivo.
Así que en contadas ocasiones miro realmente el proceso de realización del pase; prefiero mirar el resultado. ¿Qué quiero conseguir? ¿Cuál es la intención? Una vez determinado esto, dejo que el jugador intente alcanzarlo de diferentes maneras; nunca les digo cuáles son las formas ideales de lograrlo. Les dejo explorar y ahí es donde entra en juego el principio de “explorar y buscar”. Presento a los porteros un juego o una situación y deben percibir información en este entorno… ¿Qué acciones son posibles? ¿Cuáles no lo son? Luego, deben encontrar sus propias soluciones.
“Intentamos repetir un resultado, no un movimiento específico”
En dicha dinámica de aprendizaje de las competencias del movimiento en el portero, se incorporan los métodos de retroalimentación e instrucción por parte del entrenador, un tema que será abordado en un momento posterior.
Indudablemente, en nuestra posición como entrenadores, educadores y docentes del deporte, debemos ser capaces de no establecer un gesto ideal definido, sino proporcionar un contexto adecuado para que el mismo Portero tenga la intención de realizarlo y acompañarle en este proceso.
COMO?
Comprendo que el desarrollo de la técnica debería fundamentarse en tres pilares esenciales: CÓMO, CUÁNDO Y DÓNDE.
Contextualización del aprendizaje: Los gestos técnicos deben ser impartidos en el contexto de situaciones de juego más cercanas a la realidad que se les presenta, permitiendo que los porteros/as comprendan el momento y la manera de aplicar cada técnica.
Desarrollo de la toma de decisiones: Fomentar la capacidad de los porteros y porteras para tomar decisiones rápidas y efectivas en función de las circunstancias del juego, promoviendo su autonomía.
Entrenamiento situacional: Incorporar ejercicios que simulen situaciones de juego, donde los porteros/as deban adaptarse y responder a diferentes escenarios, fortaleciendo su capacidad de reacción y adaptación.
Al abordar el aprendizaje técnico de esta manera, podemos formar PORTEROS/AS más integrales, preparados para enfrentar los desafíos del juego contemporáneo con habilidad, aplomo y eficacia.
El entrenador de porteros, el comportamiento en sus etapas del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Relevancia de la función del arquero y del entrenador en el ámbito deportivo.
(Globalidad - Análisis - Sincrésis)
El entrenador debe disponer de un mapa conceptual para la dirección de su trabajo, con el fin de incrementar su eficiencia en la representación del trabajo diario. Es esencial en su evolución que los entrenadores dispongan de una guía precisa sobre cómo deberían comportarse para garantizar una eficacia en la enseñanza y aprendizaje de los porteros.
¿Qué perfil de portero/a queremos conseguir?
Debemos tener claro qué tipo de porter@ queremos formar, entendiendo la diversidad de los mismos.
Enfoque integral que abarca aspectos técnicos, tácticos, físicos, mentales y sociales.
Partiendo siempre como punto de referencia un portero/a de clase A mundial. Estoy convencido de que desde dichos parámetros se debe iniciar la proyección para no limitar los objetivos que se buscan alcanzar en los jugadores.
Desarrollo de las habilidades.
Periodización en la habilidad de movimiento.
Periodos de las estructuras de tareas destinadas al desarrollo del aprendizaje y su correspondiente contextualización en el juego.
La metodología empleada en las sesiones de entrenamiento.
¿Cómo conseguimos el portero/a que anhelamos obtener?
Newell sugiere tres fases de aprendizaje motor (en otras palabras, "fase de coordinación de habilidades", "fase de control de habilidades" y "fase de optimización de habilidades"); estas se fundamentan en la labor de Bernstein (1967) en torno a los sistemas de movimiento humano.
Con el propósito de tener control sobre el diseño de las tareas. Propongo la implementación de 7 periodos, en los cuales cada periodo contiene 12 aspectos a considerar para guiar la labor.
La conducta del entrenador de porteros/as dentro de la metodología, la manera en que debe comunicarse e interactuar con los porteros/as en cada etapa. (Métodos de enseñanza-aprendizaje)
ConocimieConocimiento de los diferentes aspectos (fundamentos)
Técnicos, tácticos, físicos y mentales.
Conocer en cada aspecto la conducta del portero/a.
Para poder realizar correcciones, el entrenador debe poseer un conocimiento profundo de los gestos técnicos y los parámetros que se emplean con sus variables. Por lo tanto, es esencial el desarrollo profundo de cada uno de ellos para poder realizar correcciones y dirigir las tareas de manera adecuada.
Para poder realizar correcciones, el entrenador debe poseer un conocimiento profundo de los gestos técnicos y los parámetros que se emplean con sus variables. Por lo tanto, es esencial el desarrollo profundo de cada uno de ellos para poder realizar correcciones y dirigir las tareas de manera adecuada.
Es necesario desarrollar en su totalidad de manera pertinente a la edad y el desarrollo del portero/a, y comprender los requisitos que se requieren para un rendimiento alto.
Un portero/a que es competente en términos técnicos, pero no logra resolver los factores externos e internos de manera efectiva, no alcanza la eficiencia. Sin embargo, si técnicamente experimenta dificultades pero abarca los demás factores, puede alcanzar la eficiencia.
Enfoque de trabajo – Entrenador 3D
Una perspectiva holística sobre el entrenamiento de los porteros/as.
El programa de entrenamiento de porteros que propongo se fundamenta en una concepción tridimensional del entrenador, en la cual el progreso técnico no puede desvincularse de los aspectos psicológicos ni, en última instancia, de la dimensión humana del deportista.. Desde esta perspectiva, la persona experimenta sentimientos, emociones, atraviesa contextos personales y convive con situaciones cotidianas que impactan directamente en su rendimiento y en su proceso de aprendizaje.
Desde esta perspectiva, la función del educador no consiste en establecer un camino único, sino en acompañar, orientar y facilitar la construcción de un aprendizaje propio y significativo.
Pilares del enfoque
1. Fundamentos (lo técnico-táctico)
El conocimiento de los fundamentos específicos del puesto constituye el fundamento del entrenamiento. Se desarrollan de forma contextualizada, gradual y personalizada para cada guardameta, manteniendo en cuenta los tiempos, procesos y fases de crecimiento.
2. Dimensión psicológica (la mente)
El proceso de toma de decisiones, la confianza, la administración del error y la concentración constituyen elementos fundamentales del entrenamiento. El portero/a se encuentra invariablemente en circunstancias de presión, por lo que el trabajo mental es inseparable de la práctica cotidiana.
3. El corazón (la dimensión humana)
Este elemento constituye el eje que sustenta todo el proceso. La formación de porteros implica trabajar con individuos que experimentan emociones, se ven frustrados, se encuentran motivados, se emocionan y experimentan realidades personales diversas. Necesidad de establecer ambientes de respeto, escucha y contención, en los cuales el jugador se sienta comprendido y apoyado.
El entrenador deja de ser meramente un transmisor de información para transformarse en un acompañante del proceso, prestando atención a la individualidad del portero/a, a su contexto y a su evolución integral. El propósito no se limita a la formación de mejores porteros/as, sino que también busca contribuir al desarrollo de individuos más seguros, conscientes y comprometidos con su propio desarrollo.
De instructor a acompañante del proceso.
No dictamos una ruta única.
Gestionamos el aprendizaje individualizado.
Valoramos los tiempos y los procesos.
Instruirnos desde la conexión.
El entrenador no construye al jugador, sino que asiste al jugador en su construcción personal..
“La preparación de los porteros/as no se limita únicamente a aspectos técnicos.
Es tanto humano como emocional y educativo.
Al entrenar desde los principios fundamentales, la mente y el corazón se vuelven más conscientes, longevos y con relevancia significativa.”
Conclusión.
Lo elaborado es vasto y complejo, fundamentado en varios pilares esenciales como:
La perspectiva ecológica dinámica que contempla la interacción del portero/a con su entorno.
La pedagogía NO LINEAL y la metodología fundamentada en la interacción de restricciones.
La noción de "repetición sin repetición" que otorga prioridad a la resolución de problemas en detrimento de la repetición mecánica.
El enfoque metodológico se basa en más de 200 presentaciones que abordan aspectos tales como:
El proceso de enseñanza-aprendizaje.
El desarrollo integral de habilidades
Los aspectos técnicos, tácticos, físicos, mentales y pedagógicos.
Sustento tanto fisiológico como cognitivo del procedimiento.
La función del entrenador de Portero/a en el equipo técnico e interdisciplinario (institucional).